El proyecto se sitúa en un solar de 16 hectáreas en Valdebebas, Madrid, y plantea la creación de una pequeña ciudad residencial que se protege de las calles exteriores sin renunciar a ser accesible. Esta protección se consigue mediante un edificio lineal que actúa como límite urbano, mientras que el interior se abre a un gran parque natural compartido.

El conjunto se organiza en torno a este hábitat común, un espacio verde con caminos, árboles y zonas de estancia que se convierte en el centro de la vida comunitaria.

El edificio lineal, inspirado en Robin Hood Gardens de los Smithson, entiende la circulación como un espacio social, incorporando equipamientos comunes accesibles para todos los vecinos. En relación con este aparecen las stadt villas, edificios de tres plantas que introducen una escala más doméstica. En su planta intermedia, algunas viviendas cuentan con terrazas abiertas que reinterpretan el concepto del pasillo amplio como lugar de encuentro.
El proyecto propone seis tipologías de vivienda, adaptadas a distintas formas de habitar, y reduce el protagonismo del coche fomentando el transporte público y la movilidad ciclista. En conjunto, la propuesta busca generar una forma de vivir hacia el interior, donde el espacio compartido es el verdadero protagonista.


